
El pasado 11 de Septiembre, dos compañeras de la escuela de teatro fueron discriminadas por el administrador de Campus Oriente y se les "solicitó" (obligó) que abandonaran el recinto, con la excusa de que su comportamiento era "inmoral" y atentaba en contra de la Iglesia Católica.
Estas compañeras aseguran que ni siquiera se habían dado un beso, por lo que la petición de que abandoran el Campus demuestra que habrían estado siendo vigiladas ya desde antes.
Todo indica que en Campus Oriente donde, supuestamente, existe un gran porcentaje de alumnos y funcionarios libre pensantes, que respetan la vida de los demás, cualquiera sea su condición, está siendo censurada la vida de los estudiantes como una verdadera "caza de brujas", trayendo al presente una mentalidad que atenta en contra de los derechos humanos y, bajo ningún punto de vista, cristiana, donde el "amor al prójimo" no es excluyente.
Pronto se enviará una carta, de parte de los centros de alumnos de la Facultad de Artes de la UC, con el apoyo de la FEUC, para que la Pontificia tome una real postura ante estos temas.
Es hora de que esta universidad que se dice laica, revele a los estudiantes cuales son las reales reglas del juego.
¿Estamos en una "universidad", donde la universalidad es lo primero?, o nos encontramos en una casa de estudios que reprime, discrimina y castiga a un gran número de alumnos, que corresponden a los estudiantes y funcionarios que no se identifican como heterosexuales.
Es probable que una respuesta negativa de parte de la PUC, haga disminuir el ingreso de muchos postulantes, pero ya es hora de que la ambiguedad de esta universidad llegue a su fin.
Si o No, es fácil, pero elegir uno de estas dos respuestas puede hacer una diferencia tan grande como la democracia por sobre una dictadura o viceversa.
UC, UD decide...



